martes, 30 de marzo de 2010

jab:Janucá.

Esta noche comienza Janucá, la fiesta de las luminarias. En esta fiesta recordamos el triunfo del pueblo judío por sobre el paganismo griego.

Hubo un triunfo en el campo de batalla, y los judíos que se encontraban subyugados bajo el helenismo, pudieron recuperar sus ciudades y sus templos, incluyendo al Templo de Jerusalem.

Pero el principal triunfo de los Macabeos, no estuvo en el campo de batalla, estuvo en el campo espiritual.

Los griegos eran principalmente lógicos, y guiaban sus vidas acorde a las reglas de la naturaleza, lo que más les molestaba de los judíos era su apego "irracional" a Di-s y a sus Mitzvot. Ellos incluso aceptaban ciertas tradiciones judías, pero solo aquellas racionales, solo aquellas entendibles. No podían tolerar que el judío cumpliera preceptos por la mera razón que Di-s así lo ordenó.

Por eso también el triunfo fue en forma irracional y milagrosa, "los pocos vencieron a los muchos, los débiles a los fuertes".

El mensaje que nos deja es que cuando uno se entrega de lleno a Di-s sin hacer calculos, Di-s también nos retribuye en forma milagrosa y sobrenatural.

Feliz Janucá

Rabino Eli Levy

Pdta: No olviden encender las velas de Janucá en familia, y también acercarse al evento de Jabad en su ciudad.

4 comentarios:

  1. DIOS,todo poderoso;credor de todo lo visible y invisible,te doy las gracias por tu gran misericordia asi ami,gracias señor por escucharme
    y porque tu sabiduría me guié como siempre por el camino del bien;no me desampares ni de noche ni de día.
    BENDITO Y ALABADO SEAS DIOS TODO PODEROSO.

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  2. Qué es un judío askenazí?
    Normalmente hay discrepancias acerca de quién debe ser considerado judío. Esto hace especialmente difícil definir qué es un judío askenazí, pues esto implica una definición religiosa, cultural o étnica. Dado que la mayoría de estas personas ya no vive en la Europa del Este, el aislamiento que en un momento ayudaba a distinguir la religión y cultura específicas ha desaparecido. Más que esto, la palabra "askenazí" ha evolucionado y cobrado nuevo significado, especialmente en Israel. En este país frecuentemente adquiere significados que no se corresponden con los tradicionales.
    Aun hoy muchas comunidades judías poseen dos sinagogas: una para realizar los rezos a la usanza askenazí y otra para el rito sefaradí. Aunque la distinción tiende a desvanecerse con el paso del tiempo, se considera que los judíos sefaradíes desarrollan una actividad comunitaria más bien religiosa; mientras que las instituciones askenazíes suelen desplegar un abanico más amplio (cultura, deportes, Tnuot Noar, teatro, sionismo, etc.). Otra característica es que la incidencia del ateísmo y la militancia política son históricamente mayores en el mundo ashkenazi. Por otro lado, el judaísmo askenazí también incluye grupos conservadores ortodoxos, como los haredíes.
    Una secuela de la división askenazí-sefaradí que es interesante resaltar es la existencia de un partido religioso sefaradí, el Shas, que es una de las principales fuerzas políticas en Israel.
    [editar]Referencias

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  3. lA VERDAD,YO NO SOY JUDÍO, NI DE NACIMIENTO NI DE ASCENDENCIA.PERO ME GUSTA Y ME NACE LEER LA TORÁ.
    NO CREO QUE A LOS JUDIOS ORTODOXOS ESTO LES MOLESTE.PUES EL MISMO DIOS QUE ADORAMOS.

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  4. En turquia la comunidad judía de origen español, habla el ladino o judeoespañol.

    Se trata de los sefardíes: los judíos expulsados de España en 1492 en virtud del edicto de la Alhambra y que han conservado su lengua y sus costumbres a través de los siglos.

    Pero, a pesar de que el ladino es la lengua materna de los 20.000 sefardíes de Turquía, sufre un severo abandono por parte de los jóvenes que prefieren hablar en turco, el idioma oficial y más extendido en el país.
    ‘Hasta la generación de los que nacimos en los años sesenta, el ladino era una de las lenguas que se hablaba en los hogares sefardíes. Sin embargo, ahora se habla cada vez menos porque ya no es la lengua que se habla en las casas, así que, si un joven sefardí quiere aprender ladino debe apuntarse a un curso’, explica Karen Gerson Sarhon con ligera tristeza en su lengua judeoespañola, que recuerda mucho al castellano antiguo.
    Gerson Sarhon es la responsable del suplemento en ladino ‘El Amaneser’ y directora del Sentro de investigaciones sobre la Kultura Sefardi Otomana-Turka y una de las personalidades más empeñadas en la defensa de la cultura del judeoespañol.

    Para Sarhon existen varios factores por los que se fue abandonando el judeoespañol entre los que destacan la influencia del francés durante el siglo XIX, el abandono del alfabeto ‘Rashi’ por el latino y la implantación de la educación nacional turca tras la instauración de la República por parte de Mustafá Kemal Atatürk.
    ‘Cuando se fundó la República de Turquía, hubo un cambio en la filosofía de la comunidad sefardí y sus dirigentes decidieron que la comunidad se abriese y se integrase en la sociedad turca’, explica Sarhon.
    ‘Los sefardíes querían dejar claro que eran ciudadanos turcos ‘de fe judía pero leales a la República de Turquía’ -prosigue la intelectual judeoespañola- Así que se pusieron a aprender el turco porque aunque lo hablaban algo, tenían un terrible acento español’.
    Este abandono se produjo también por una caída del prestigio de la lengua ladina -agravada por la marcha de muchos sefardíes a Israel donde el hebreo pudo con el judeoespañol-, que perduró hasta los años noventa.
    ‘Estábamos a punto de perder toda nuestra cultura pero el trabajo de diferentes personas en todo el mundo ha conseguido que ahora empecemos a ver cierta recuperación’, sostiene Sarhon.
    De hecho, algunos de estos jóvenes sefardíes que ya no hablan ladino en casa se apuntan a cursos de español moderno. ‘Si aprenden el español moderno la herencia sefardí será accesible para ellos porque una lengua no es una cosa abstracta, sino que a través de la lengua se produce la cultura y la forma de pensar. Y nosotros somos un pueblo mediterráneo que habla español’ reitera.
    Sefarad, la tierra española que los judeoespañoles dejaron atrás hace siglos, sigue en la mente de los sefardíes.
    ‘Cuando un sefardí va a España, su sentimiento es muy curioso porque no se siente en un país ajeno sino como en casa’, asegura Sarhon.
    Si los jóvenes sefardíes de Turquía consiguen no olvidarse del todo de sus orígenes, el ladino podría experimentar un renacimiento porque, como afirma un refrán judeoespañol divisa del periódico ‘El Amaneser’: ‘Kuando muncho eskurese es para amaneser’.

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